Recuerdan En Escuelas El 104 Aniversario De La Toma De Ojinaga

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Escuelas primarias de Ojinaga, recordaron ayer uno de los hechos históricos más importantes de esa ciudad; el 104 aniversario de la Toma de Ojinaga, ocurrido el día diez de enero de 1914, durante el periodo de la Revolución Mexicana.

Este importante combate, que fue determinante para el triunfo del movimiento armado de 1910, estuvo encabezado por el jefe revolucionario Francisco Villa, quien dirigió el ataque final a dicha plaza que era defendida por las fuerzas del gobierno federal de aquel entonces.

Por ello, la oficina de Servicios Regionales de Servicios Educativos del Estado de Chihuahua en la ciudad de Ojinaga, organizó diversas actividades cívicas en escuelas primarias de este municipio, con el fin de rememorar los hechos señalados.

De igual forma, con el apoyo de SEECH, se elaboraron materiales informativos en donde se recogen datos importantes sobre esta batalla que se dio en Ojinaga y que se recuerda cada año en la fecha mencionada.

El objetivo de estas actividades en diversos planteles de nivel Primaria de aquel municipio, es de rescatar y revalorar hechos trascendentales en la historia de Chihuahua y particularmente de ese municipio fronterizo, con el fin de difundirlos entre la niñez de dicha región del estado.

Con ello se logra que las nuevas generaciones tengan el debido conocimiento y valoración de los hechos que forman parte de la historia de nuestra entidad, en este caso del papel que jugaron Chihuahua y sus habitantes, durante la Revolución Mexicana de 1910.

LOS HECHOS DE LA BATALLA DE OJINAGA

La Batalla de Ojinaga, también conocida como Toma de Ojinaga, fue librada el 10 de enero de 1914 en Ojinaga y puso fin al último reducto del ejército federal en el norte de México, que defendía la Presidencia de Victoriano Huerta, al mando del General Salvador Mercado.

 

Los generales rebeldes Toribio Ortega Ramírez y Pánfilo Natera García no pudieron tomar la plaza, por lo que el 10 de enero, Francisco Villa llegó a Ojinaga con un gran ejército, desplazando así al ejército de la ciudad.

 

Después de haber sido nombrado jefe del movimiento revolucionario en Chihuahua, Francisco Villa reorganizó la División del Norte contando así con más de 5 mil hombres, integrando tropas de las armas, infantería, caballería y artillería, además de tener servicios de apoyo, como sanidad, transporte y alimentación.

 

Con el fin de tomar la ciudad de Chihuahua, Francisco Villa presionó a los federales en una batalla, derrotando a dichas tropas, por lo que el general Salvador Mercado ordenó evacuarla, a fines de noviembre de 1913 y se dirigió rumbo a Ojinaga, punto fronterizo con Estados Unidos, lo que permitió a Villa ocupar la capital del estado, el 8 de diciembre del mismo año.

 

Sobre la Batalla de Ojinaga, el cronista local, profesor Raúl Juventino Juárez, señala:

 “De un salto, Villa bajó del caballo, cortó una rama seca de zacate y se sentó en una prominente raíz que le sirvió de asiento. Hizo llamar a Toribio Ortega y a Pánfilo Natera, que ni cuenta se habían dado de que Villa ya estaba ahí, a unos cuantos pasos. Nerviosos y con bastante temor, aprisa llegaron a donde Villa se encontraba”.

 “Serían como las 9 de aquella fría noche del 10 de enero de 1914, cuando empezó la gran Batalla de Ojinaga… en medio de la confusión, Chico Lares, un jovencito de 16 años que ya había dado muestras de valor a tan temprana edad, se desprendió de la columna que recorría la ciudad revisando el campo de batalla, se dirigió en veloz carrera a la iglesia y echó al vuelo las campanas en señal de que el pueblo había quedado libre de Huertistas y que la Batalla de Ojinaga se había ganado…

“Los gritos y los disparos de fusiles quebraban el aire y el olor a pólvora y a muerte se quedaron para siempre en esta frontera, que había librado una de las batallas decisivas para el triunfo de la Revolución Mexicana”.

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