En un firme mensaje dirigido al Consejo Estatal del Partido Acción Nacional (PAN), la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, posicionó al estado como un “faro de luz” ante los que calificó como «tiempos oscuros» para el país.
La mandataria enfatizó que Chihuahua y Acción Nacional representan hoy la verdadera esperanza de México, una distinción que, según sus palabras, conlleva una responsabilidad gigante.
Durante su intervención, Campos marcó una clara distancia con la lógica de Morena y la Cuarta Transformación, señalando que los cargos públicos no deben ser vistos como premios, trofeos o moneda de cambio para favores políticos.
“El partido no le debe nada a nadie; al contrario, somos nosotros los que estamos en deuda con el partido”, sentenció la gobernadora, instando a la familia panista a rechazar ambiciones egoístas y caprichos personales.
La gobernadora también subrayó los siguientes puntos clave para fortalecer al partido en el estado:
Unidad innegociable: Aseguró que el PAN en Chihuahua está unido y que no hay espacio para «golpes internos» ni fragmentaciones innecesarias.
Perfiles capaces: Hizo un llamado a presentar a la ciudadanía las mejores alternativas, con perfiles que gobiernen con capacidad y honorabilidad.
Despertar ciudadano: Afirmó que la ciudadanía está «despertando al gran engaño» de Morena, lo que obliga al PAN a estar a la altura de las circunstancias.
Finalmente, Maru Campos exhortó a quienes aspiran a servir a «poner los pies en la tierra», advirtiendo que en el proyecto que encabeza no hay lugar para ambiciones desmedidas ni proyectos personales ilusorios.
