En el marco del Quinto Informe de Gobierno del presidente municipal Marco Bonilla, la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, ofreció un mensaje cargado de simbolismo, reconocimiento y un llamado a la unidad, inspirado en el poema Ítaca de Constantino Cavafis.
Durante su intervención, la mandataria estatal trazó un paralelismo entre la travesía de Odiseo y el camino recorrido junto al alcalde Bonilla, a quien describió como un aliado leal y comprometido con la gente. “Una familia, la ciudad que me dio su confianza hace unos años, me ha dejado muchos recuerdos, anécdotas, satisfacciones, alegrías, tristezas y frustraciones”, expresó Campos, refiriéndose a su paso por la Presidencia Municipal de Chihuahua, etapa que calificó como su “primera isla” en esta travesía.
La gobernadora destacó los logros alcanzados en aquel entonces: la llegada de agua potable a colonias que llevaban más de 20 años sin el servicio, la transformación de terrenos baldíos en espacios deportivos y recreativos, y sobre todo, el “rostro de la cotidianidad mejorada y de la dignidad ya reconocida”, que dijo, es lo único que realmente importa en el servicio público.
Posteriormente, Campos comparó el gobierno estatal con “el mar abierto”, un territorio inmenso de 250 mil kilómetros cuadrados, lleno de retos y amenazas, pero también de esperanza. Mencionó su paso por comunidades menonitas, la sierra, Delicias, Parral, Cuauhtémoc y, con especial cariño, Ciudad Juárez, una ciudad “golpeada, abandonada, dejada siempre en segundo lugar”, donde se han retomado proyectos detenidos y se han concluido obras como el transporte público y los puentes.
“Los caminos largos no cambian al mundo, los caminos largos nos cambian a nosotros”, reflexionó la gobernadora, al tiempo que agradeció la amistad y lealtad de Marco Bonilla, a quien definió como un compañero de navegación en la búsqueda de causas comunes para “seguir haciendo patria”.
En un tono crítico hacia la situación nacional, Campos advirtió que “hoy México está lleno de miedo” y que el país enfrenta “monstruos de este tiempo”: un régimen que gobierna con la muerte, jóvenes secuestrados por el narcotráfico y por la desesperanza, y familias que temen perder su patrimonio. Sin embargo, subrayó que Chihuahua ha resistido históricamente, desde la Independencia, el refugio a Benito Juárez y la siembra de la democracia en 1986.
“Aquí, en esta tierra bendita, la esperanza siempre ha sido más fuerte que el miedo”, afirmó la gobernadora, quien cerró su mensaje con un consejo para el alcalde Bonilla: “Ten cuidado con el canto de las sirenas… mantente unido a tu familia, a tu equipo, a tus amigos y a Dios”.
Finalmente, Maru Campos aseguró que su camino hacia Ítaca no ha hecho más que comenzar y que seguirá acompañando a Marco Bonilla en esta travesía, porque “somos más los que tenemos esperanza que los que tienen miedo”.
