Después de que se puso al descubierto un salón de belleza al interior del Senado, el vicecoordinador de los diputados morenistas, Alfonso Ramírez Cuéllar, señaló que existe la necesidad de evitar gastos dispendiosos en el Congreso de la Unión.
Tras calificar la habilitación de la estética como una «peccata minuta»(error menor o falta leve) en comparación con lo que sucede con el presupuesto y su ejercicio en el Poder Legislativo, Ramírez Cuéllar anticipó a REFORMA que la siguiente semana presentará una reforma al Congreso de la Unión.
«Eso es como peccata minuta, el problema es que no sabemos ni cómo se gasta, ni cuándo se gasta (el presupuesto), entonces tiene que haber una reforma profunda del gasto de los salarios y percepciones, porque el trabajo de un senador es igual al trabajo de un diputado, tiene que igualarse a la baja», dijo en entrevista.
A la reciente partida secreta que manejó Adán Augusto López cuando era Presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) en la Cámara alta y que este medio documentó, se sumó la rehabilitación del servicio de belleza para las senadoras.
En torno a ello, el segundo al mando de la bancada oficialista de San Lázaro añadió que es menester evitar egresos excesivos.
«Lo que hay es una necesidad de evitar partidas secretas y gastos dispendiosos, como este como muchos otros», dijo.
Así, Ramírez Cuéllar buscará impulsar una iniciativa de Ley General de Democratización al Poder Legislativo, que -anticipó- busca establecer reglas comunes para el funcionamiento del Senado y la Cámara de Diputados y de los Congresos locales; también una ley específica para el Poder Legislativo.
